La culpa es de los jóvenes

Como siempre, los medios de comunicación, ya sean locales, autonómicos o nacionales
influenciados por el gobierno de turno van marcando cual es el tema de actualidad, o mejor
dicho, de qué se tiene que hablar.

Si lo vemos con perspectiva, nos damos cuenta que durante la pandemia el discurso
político nos ha llevado a subir en una especie de montaña rusa, buscando héroes y
culpables según el momento. Como siempre, cuando las cifras no son buenas, se señala a
otros para ponerles encima el foco de los medios para que se centren ahí y no miren más
allá.

Durante los últimos meses de verano se ha apuntado a los jóvenes como culpables de
la “quinta ola”
, porque han terminado las clases, porque están por la calle, haciendo
botellón, porque van de aquí para allá, no paran…

En fin, seguramente hay algunos que no son responsables, pero no todos, no podemos
generalizar
. Antes, cuando nos dieron un ejemplo de adaptabilidad quedándose en casa o
siguiendo todas sus clases a través de una pantalla, haciendo exámenes y/o trabajos sin
poder salir, todo eran aplausos, ahora, todo lo contrario.

Lo que está claro es que una vez más, no sólo les culpamos de todos los males, sino
que también estamos soltando la mano a toda una generación.
No empatizamos con
ellos, con lo que están viviendo, en cuanto a su educación, las relaciones sociales, su ocio,
etc.

Aparte de todo lo que estamos viviendo a nivel sanitario, se les ha pedido un esfuerzo muy
grande a nivel emocional, pensad solo por un momento lo que hacíais con su edad. Ahora,
borradlo.

Los psiquiatras ya lo han advertido, los jóvenes entre 18 y 30 años son los más
vulnerables frente a los efectos de la pandemia
, los casos de ansiedad, depresión o
estrés postraumático se han disparado, incluso los intentos de suicidio. Ellos han perdido
casi dos años de su juventud, y aunque lo intenten, no la van a recuperar.

Por cómo hemos bajado los brazos y callar cuando había que reivindicar, o por optar por los
de siempre a la hora de votar, les hemos obligado a emigrar para buscarse la vida, porque
aquí su futuro no está garantizado. Pocos quedan en Monóvar.

Además, ellos lo tienen cada vez más difícil para salir de casa e independizarse. Si venía
costando desde hace tiempo por los precios de la vivienda o “la estacionalidad,
temporalidad o precariedad de los empleos” (palabras que se utilizan para hablar de
trabajos mal pagados y de baja calidad) imagina ahora tras el COVID.

En definitiva, empobrecimiento de la juventud. Así lo podemos deducir de los datos de la
Conselleria, los cuales señalan que al inicio de 2019 un 33% de los jóvenes valencianos se
encontraba en riesgo de pobreza y exclusión social. Si además éstos no tienen trabajo y
se encuentran en paro la cifra sube al 52%.

A principios de año, el gobierno de Monóvar aceptó la propuesta de Veïns de crear una
línea de ayudas para jóvenes emprendedores, a día de hoy sigue siendo una propuesta.
Nosotros no vamos a echarles la culpa a los jóvenes de que estas ayudas no sean
una realidad, ya sabéis quién la tiene.

¿Quieres cambiar el futuro de los jóvenes o de tus hijos? Da el paso, únete a Veïns.